Juguetes de perros

Buenas tardes perrunas. Hoy estoy demasiado contento, mi dueño me ha traído una sorpresa que se ha convertido en mi juguete preferido desde este momento. La pelota de tenis acaba de pasar a un segundo lugar, para obtener el primer puesto Cocodrilo, mi nuevo juguete.

Los Golden tenemos una manía muy característica, dar la patita para pedir cosas, ya sea comida, que nos hagáis caso o juguetes. Pues eso es lo que ha ocurrido esta tarde nada más conocer a mi nuevo mejor amigo, Cocodrilo.

Pedir con la patita no es algo malo, reconozco que a veces podemos ser un poquito pesados, pero esta es la manera que tenemos de deciros “ehhh ¡que estoy aquí!”  Nuestra raza lo hacemos constantemente, pero no tenéis de que preocuparos.

Tenéis que saber que a nuestra raza nos encanta jugar, podemos tirarnos todo el día jugando, eso es porque somos una raza grande que tenemos que soltar adrenalina, además de hacer mucho deporte diario. Muchas veces nos da la locura y nos ponemos a correr dando saltos por toda la casa como si fuéramos a chocarnos con todo lo que se cruce en nuestro camino, pero tampoco os preocupéis, es una de las consecuencias de soltar esa adrenalina.

Os voy a presentar a Cocodrilo, para que le conozcáis, como yo esta mañana. Besitos perrunos. Guau!


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Golden en la nieve



Hoy ha sido mi primer día en la nieve, por fin he logrado convencer a mis dueños para que me lleven a conocerla. Aún no se enteran que a mí, por raro que parezca, no me hace mucha gracia el mar.

Yo soy más de montaña, por algo nací en La Mancha, aunque viva en una ciudad portuaria, bueno vamos a lo importante que me despisto y hablo de todo menos de lo que debería… Bueno como os iba diciendo hoy ha sido mi primer día en la nieve y tengo que decir que ¡me ha encantado! La primera sensación al pisarla ha sido “¿qué es eso que están tocando mis pezuñas, guau guau?, luego he descubierto lo divertido que era correr encima de esa cosa blanca y blandita que según llegaban mis huellas se deshacían por debajo de ellas. Pero sin lugar a dudas lo mejor ha venido cuando a la graciosa de mi dueña se le ha ocurrido tirarme una bola gigante de esa cosa blanca y blandita y me ha dado en el hocico, yo no podía parar de intentar comérmela pero a pesar de todos mis intentos ha sido imposible, la bola gigante se había convertido en polvo, ¡ya no estaba…había desaparecido!

Es importante que sepáis que tenemos que tener precaución con la patas en la nieve o en el hielo, concretamente con nuestras almohadillas, ya que se nos pueden agrietar y producirnos heridas si nos dedicamos a jugar mucho rato en ella.

En algunas tiendas especializadas existen productos para ponernos antes de que pisemos la nieve, y así podremos evitar encontrarnos con algún disgusto de vuelta a casa, porque al final los que salimos mal parados somos nosotros, los peludos. Si no encontráis algún producto que nos valga otra solución es ponernos grasa de caballo, si esa misma que usáis los humanos para cuidar vuestras botas de montaña.


Otra buena idea son los botines para perro, esta sería la mejor protección para nuestras patas y almohadillas. Al igual que los humanos os ponéis botas en invierno para proteger vuestros pies, los botines para perro nos evitarán lesiones en nuestras patas peludas, de esta forma nos protegen de la sal, las bolas de hielo, y los artículos afilados que puedan estar ocultos bajo la nieve o el hielo. El tamaño de estos botines es primordial que sea el adecuado ya que nos debe de garantizar nuestra comodidad  a la vez que nos facilite una protección segura de nuestras patitas.

Cadera en los Golden

Esta enfermedad es muy común en las razas de perros grandes, sobre todo en nosotros los Golden Retriever. Se le conoce como displasia de cadera, es una enfermedad congénita producida por una malformación de la articulación coxofemoral.


Esta enfermedad es complicada de detectar cuando somos cachorros, ya que se desarrolla más adelante cuando vamos cogiendo peso y volumen y aun tenemos el esqueleto aún inmaduro y sin terminar de formar. Así que los los veterinarios no la pueden diagnosticar hasta que cumplimos entre 9 y 12 meses.

Esta enfermedad no presenta los mismos síntomas en todos los perros afectados.Pueden darse casos de displasia severa prácticamente asintomáticos, y también pueden darse de displasia leve, como por ejemplo una cojera que se da después de un ejercicio.

Los factores que afectan a que se produzca son muchos: El volumen muscular de cada perro, la sensibilidad al dolor de cada uno, desgaste del cartílago, sobrepeso, ejercicio excesivo en los primeros meses de vida, alimentación inadecuada sin los componentes necesarios para endurecer los músculos y los tendones.

Generalmente se manifiesta por las dificultades que presentamos los cachorros para pararnos y el tambaleo de las patas traseras al caminar. Además se presenta en caderas anchas, cuadradas, son cachorros bastante sedentarios, algunos hasta comen sentados .

Algunos cachorros no manifiestan síntomas y llegan a la edad adulta conviviendo bastante bien con la enfermedad pero son portadores genéticos así que eso supone que pueden transmitírsela a sus crías. La manifestación de la enfermedad puede aparecer tarde o temprano.

Los hallazgos clínicos incluyen: intolerancia al ejercicio, rengueras, se incrementa la dificultad para saltar, se escuchan sonidos de chasquido en movimientos forzados o cuando andan, atrofias musculares, incremento de la agresión debido al dolor, restricción de los movimientos de la cadera, dificultades para correr o saltar , etc. 

Esta enfermedad se diagnostica a través de una radiografía que se toma con el animal anestesiado, para que relaje sus músculos y ligamentos. Es muy importante saber que la radiografía se puede realizar a partir de los 6 meses de vida ya que ya permitiría diagnosticar y actuar cuanto antes si fuera necesario, puesto que no hace falta esperar al año, cuanto más tarde peor.

Los tratamientos dependen del nivel en de deterioro producido por la enfermedad y dependiendo del estado en el que se encuentre nuestra mascota, nuestro veterinario nos aconsejará un tratamiento u otro. Los más comunes son los siguientes:

1.Medicamentos: antinflamatorios no esteroideos, corticoides, condroportectores, regeneradores del cartílago, 

2. Fisioterapia

3. Analgésicos

4. Tratamientos quirúrgicos


TENER EN CUENTA:

- Si el perro mueve las caderas al andar no tiene porque tener displasia.

- Si cojea después de hacer ejercicio no tiene porque tener displasia, puede ser un problema de ligamentos, una herida en la pata o cualquier cosa.

- La displasia debe ser controlada siempre, en cualquiera de nuestras edades, desde que somos cachorros, adultos hasta más mayores.

- Si tenemos displasia podemos llevar una vida normal con un tratamiento adecuado.

- Un perro que tenga displasia puede hacer ejercicio igual que los demás, pero cuidando hacer determinados ejercicios por ejemplo a la hora de saltar, pero es importante que haga para endurecer el musculo. 

- La displasia grave no implica necesariamente nuestro sacrificio, ya que actualmente contamos con una tecnología quirúrgica que puede solucionar la enfermedad y controlarla más tarde con un tratamiento.

Baño del Golden Retriever



Los Golden somos una raza de perro de caza, que nacimos en 1855 con la función de recoger y entregar a nuestros dueños las piezas de caza que se caían al agua, como por ejemplo los patos salvajes. Por ello nuestra raza tenemos dos capas de pelo que nos ayudan a soportar mucho mejor el agua, y nos protegen del frío.
Dos veces el año mudamos esa capa (que es cuando más pelo tiramos y cuando más se enfadan mis dueños), aunque podemos mudar la capa en más momentos puntuales, por ejemplo con un cambio brusco en el clima o las hembras después del parto.
Los Golden tenemos una cantidad de pelo impresionante, eso es algo que nos caracteriza, y por ello soltamos ese pelo, pero hay algunas maneras de evitar o intentar que no se nos caiga tanto, con un buen cuidado de nuestro pelo y una sana alimentación.
La mejor opción para mantenernos guapos y con un pelo que nos caiga por todo el lomo es acudir a un profesional, pero sobre todo en los dos momentos puntuales donde cambiamos las capas, ya que con un buen baño y un secado profesional en una buena peluquería estaremos mucho más guapos, ya que los peluqueros tienen las instalaciones y utensilios necesarios para un acabado perfecto. Algo muy importante para tener en cuenta es que nos gusta el baño largo y con agua templada, y por supuesto secarlo y peinarlo, esto hará que en cada se nos caiga muchísimo menos pelo.
Tanto en casa como en la peluquería especializada, se nos debe de bañar siempre que sea necesario, se puede hacer cada mes y medio o cada dos meses en edad adulta. Cuando somos cachorros es necesario bañarnos con más frecuencia, ya que es la etapa donde peores olores cogemos.
Este baño debe hacerse con agua templada y con un champú cien por cien natural, sin químicos. Tenemos que intentar que el baño sea prolongado, para poder enjabonar dos veces con un champú hidratante para que nuestro manto quede liso. Además es muy bueno que apliquemos una mascarilla en el lomo, dejándola actuar unos minutos antes de enjuagarnos bien.
Hay algunas personas que piensan que si nos bañan mucho puede afectar a la capa protectora de nuestro pelaje, pero esto no es así, utilizando un buen champú para perros, nos ayudará a mantener nuestro pelo limpio y sobre todo será muy bueno para nuestro salud, además que el pelo se nos caerá mucho menos en casa, ya que al bañarnos se nos cae el pelo muerto que tenemos.



 

Relación del Golden Retriever con los niños

Quinn and Sappho
Quinn and Sappho por qwrrty, en Flickr



Los Golden tenemos un carácter bastante juguetón, algunas veces somos muy traviesos (en cuanto mis dueños se despistan aprovecho para hacer alguna travesura por mi casa) Yo soy como un niño.

A nuestra raza nos encanta jugar con los más pequeños, en cuanto vemos a un niño salimos corriendo a jugar con ellos, ¡nos encantan! por lo que somos el compañero de juegos ideal, ya que establecemos una excelente relación con los niños y sobre todo somos muy pacientes, nos pueden hacer de todo que nunca nos vamos a enfadar.


Además nuestra rebosante ternura hará que no tengas que preocuparte de lo más mínimo por la integridad de tus hijos, ya que los protegeremos en todo momento.


Somos la raza perfecta para aquellas familias con niños que desean incorporar por primera vez un perro a su hogar y cuyo objetivo sea básicamente la de un perro de compañía. Eso, sí necesitamos afecto a todas las horas del día y no soportamos la soledad.


Muchas de las familias con niños autistas han recurrido a comprar un cachorro de nuestra raza para que consigamos que su hijo pueda estar cada vez mejor, que pueda jugar con nosotros sin miedo a que le pase nada y  sobre todo que pueda recuperarse poco a poco de su autismo, ya que se sienten mucho más seguros con nosotros a su lado. 

Muchos terapeutas nos recomiendan para niños con este problema, y dicen que tener un compañero diario como nosotros ayuda a que complementen su formación, a socializarse y a demostrar su amor cada vez más.

Entrenamiento de un "perro lazarillo"



Los Golden somos  una raza con una especial sensibilidad, una característica que nos hace únicos. Este rasgo de nuestra personalidad nos convierte en unos excelentes compañeros de personas con discapacidad.

Si queréis educarnos para que sirvamos como “perros lazarillo” o de acompañante es preciso que escojáis muy bien al cachorro de Golden idóneo para este trabajo.

A partir de la séptima semana tendremos que pasar un pequeño examen especial para determinar nuestras aptitudes. Esta prueba se denomina el test de Campbel (PDF) y en él se observa nuestro grado de confianza, de adaptabilidad, nuestro carácter… 
Si los resultados nos salen favorables, a partir de la semana novena podremos empezar un curso de aprendizaje. Primero lo hacemos conviviendo con una familia que nos enseña a adaptarnos a diversas situaciones y más tarde tenemos que ir a los cursos especializados que hacen diferentes organizaciones, como por ejemplo Anecad (Asociación nacional de educación de perros para discapacitados)

Cuando hemos completado todo este proceso, más o menos sobre los 15 y los 18 meses, estamos preparados para el curso intensivo y el fin de semana final con la familia de acogida, este curso es el que más nos gusta y el más divertido.

A partir de los dos años ya estaremos totalmente preparados para servir a una persona con discapacidad, y es algo que hacemos mejor que nadie. 

Nos encanta ayudar a personas que nos necesitan y seguir así con nuestra labor de perros-guía, una de las labores más complicadas que tenemos los perros.¡Nosotros podemos presumir de saber hacerlo muy bien! 

La mejor manera de adiestrar a un Golden



Incluso los Golden Retriever que son vagos necesitan adiestramiento. Aunque somos muy fáciles de adiestrar, no nacemos ya enseñados, lo cual supone una sorpresa para algunos propietarios que esperan que nos comportemos como esos Golden Retrivers modelo que aparecen en la televisión. Por ello es muy importante que tengamos una buena disciplina, porque somos perros que nos gusta estar continuamente haciendo travesuras.

Educarnos desde que somos cachorros no es una tarea muy sencilla, sobre todo porque nos encanta jugar y divertirnos, y tenéis que dedicarnos mucho tiempo para que finalmente acatemos las ordenes. El mejor truco para enseñarnos más rápido y mejor es mediante los premios, como somos una raza que nos encanta comer, dándonos premios como nuestras “golosinas” lo haremos mucho mejor.
Durante la primera etapa de nuestra educación (entre las 3 y las 14 semanas) tenéis que estar muy pendiente nuestra y hacernos ver quien es el líder y quien manda, ya que si no hacemos lo que queremos. Cuando desobedecemos o tenemos algún 'accidente' tenéis que mantener la calma y no mostraros alterados o gritar. Este comportamiento lo único que hace es confundirnos y nos pone en duda la capacidad de liderazgo que tenéis.
También tenéis que saber que somos perros muy sensibles, así que evitar los gritos. A diferencia que puede ocurrir con los labradores,(que hacen más caso al levantar la voz) los Golden somos muy sensibles al grito y eso puede confundirnos y que no obedezcamos con afabilidad. Es mejor que nos miréis directamente a los ojos y nos habléis con una voz seria y distinta a la habitual a que nos gritéis y os pongáis como locos, porque así sólo nos pensaremos que estáis siguiendo nuestro juego y volveremos actuar igual en cuanto veamos que os habéis dado la vuelta.
Tenéis que tener muy en cuenta que nuestra época de cachorro determinará nuestra vida como adulto. Yo ya he cumplido un año, y sigo haciendo trastadas pero poco a poco me voy comportando mejor, y todo eso porque desde que tenía dos meses me reñían cuando tenían que hacerlo, sino mis dueños se hubieran vuelto locos ;)